miércoles, 26 de mayo de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
Lo que nunCa imagine . · . *
De tus labios, de tu tibio cuerpo, de tus noches, de tu fuego y de tu piel, de tu amor ella era la dueña.
Tus caricias, todos tus secretos, el tesoro ajeno de tu dulce miel, lo que nunca imaginé.
Quién me iba a decir, que serías la lluvia y yo la tempestad.
Quién me iba a decir que tenías la cura de mi enfermedad.
Quién me iba a decir que serías la sangre de mi corazón.
Quién me iba a decir que tenías la paz que tanto me faltó.
Por eso qué más da, que la gente viene y va.
Por eso, qué más da que este mundo esté al revés.
Dime, qué mas da si me besas otra vez.
Tú, el inalcanzable, el imposible, el hombre que yo esperaba un día tener, la razón de mis deseos.
Tú el deseable, el impasible, ángel prisionero de quien no te ve, el que yo siempre soñé
Tus caricias, todos tus secretos, el tesoro ajeno de tu dulce miel, lo que nunca imaginé.
Quién me iba a decir, que serías la lluvia y yo la tempestad.
Quién me iba a decir que tenías la cura de mi enfermedad.
Quién me iba a decir que serías la sangre de mi corazón.
Quién me iba a decir que tenías la paz que tanto me faltó.
Por eso qué más da, que la gente viene y va.
Por eso, qué más da que este mundo esté al revés.
Dime, qué mas da si me besas otra vez.
Tú, el inalcanzable, el imposible, el hombre que yo esperaba un día tener, la razón de mis deseos.
Tú el deseable, el impasible, ángel prisionero de quien no te ve, el que yo siempre soñé
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